Espirometría
Es una prueba médica de tamizaje que permite evaluar la función pulmonar. Se realiza mediante el uso de un espirómetro, el cual es un dispositivo especial que registra la cantidad de aire que un sujeto inhala o exhala, es indoloro y rápido.
El espirómetro está formado por dos piezas: una boquilla y un tubo que se conecta a una máquina, que registra y muestra los resultados.
La espirometría indica si los pulmones están funcionando correctamente. Se utiliza para ayudar a diagnosticar y monitorear las enfermedades que afectan a los pulmones y dificultan la respiración.
PASOS PARA REALIZAR LA PRUEBA O EXAMEN DE ESPIROMETRÍA:
- Permanezca con la boquilla bien sellada entre sus labios durante todo el tiempo que se realice la prueba.
- Realice una inspiración normal.
- Luego, exhale suavemente hasta vaciar sus pulmones totalmente.
- Tome una gran inspiración bien profunda, llene sus pulmones.
- Luego, exhale con mucha fuerza y siga exhalando hasta que le indiquen que deje de hacerlo. Debe seguir exhalando el aire durante 6 segundos. Puede sentirse vacío rápidamente, pero siga exhalando de forma tal que se pueda medir cada pequeña exhalación de aire.
- Cuando se le indique que pare, sáquese la boquilla y descanse.
Estos pasos se repetirán al menos 3 veces, pero pueden ser más.

